domingo

UN IMPOSIBLE


Pasa la gente, como masa viva
que se va deslizando en el paseo;
ajeno a su pasar y a su deriva
contemplo su expresión y nada veo.

Estoy sentado aquí, indiferente,
otra ciudad igual, en otra estancia,
pensando en olvidarte, como siempre,
poniendo entre los dos tiempo y distancia.

Tú eres para mí un imposible,
igual que es imposible ser feliz,
aunque tú eres real y es menos triste
el ser un imposible a no existir.

Aquí, mientras la gente va pasando,
multicolor y errática marea,
vuelvo a tomar conciencia que estoy harto
del pálido ir y venir que me rodea.

Del detalle que nada me interesa,
del hacer tal y cual, omnipresente,
me parece que soy como una presa
en un ajeno mundo deprimente.

Y tu imagen, la voz de lo imposible
que toca los rincones de mi alma,
el sabor agridulce, inaccesible,
del amor y el dolor, del todo y nada.

Vuelvo a pensar de nuevo en olvidarte
y al menos algo pienso, aunque sea triste,
mas si ser feliz no es nada fácil
¡qué imposible lograr un imposible!

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