viernes

INCLUSO AYER


Ya era tarde, ni mis brazos,
como hiedra, te abrazaban,
ni tus ojos me miraban
con aquel fulgor de antaño;
el invierno nos helaba
del corazón a la piel,
ya era tarde, susurraba,
ya era tarde incluso ayer.

Ya era tarde, mis palabras
eran dudas sin aliento,
y se las llevaba el viento
hacia imposibles distancias;
tus marchitos sentimientos
eran flores de papel,
ya era tarde para el beso,
ya era tarde incluso ayer.

Las ilusiones perdidas
se redujeron a nada,
las promesas fueron agua
que entre los dedos huían;
ya era tarde para el alba,
para un nuevo amanecer,
para curarnos el alma
ya era tarde incluso ayer.

Por eso dejé tus brazos
aquella oscura mañana,
un adiós sobre la calma
cerró la puerta despacio...
ni una queja de tus labios,
ni un dolor, ni un padecer,
sólo el vacío gritando
que era tarde...incluso ayer.

VOLVEREMOS A VERNOS


Volveremos a vernos, no sé cuándo ni dónde,
quizás el mes que viene o en el próximo año,
en la sombra de un parque que del ruido se esconde
o en un café del centro, del trabajo cercano.

Me contarás tu vida apresuradamente
mientras miras inquieta la gente a nuestro lado,
habrá luces y sombras en lo que tú me cuentes,
habrá pocas sorpresas, habrá muy pocos cambios.

El mayor tiene novia, se ha vuelto independiente,
es más serio, tranquilo, más como yo el mediano,
la pequeña ha crecido así tan de repente
que me hace mayor con su continuo cambio.

Y así, luces y sombras, sin perder la sonrisa,
esa sonrisa mía que se llevó el diablo,
me hablarás de tu vida, te hablaré de la mía,
te cogeré un instante, a escondidas, la mano.

Y en un momento dado, cuando no te des cuenta,
como un ladrón furtivo te rozaré los labios
con un beso de niños, con un beso de menta
que tendrá la dulzura de nuestros veinte años.

Tus ojos en mis ojos, un apunte de lágrima
brillará en la mirada cuando nos despidamos,
pasaremos después, nuevamente, una página
en este diario nuestro, sin tiempo y sin espacio.

Volveremos a vernos quizás el mes que viene
o pasado mañana o el próximo verano,
alguna cana nueva recorrerá las sienes
mas para nuestro amor no pasarán los años.

NO ES PARA MI


Hay una lánguida mirada
que se desliza por tu rostro
y llega tarde hasta la nada,
pero a mis ojos llega pronto
y allí se queda en el recodo
de otras miradas que perdí;
hay una lánguida mirada
que sé muy bien no es para mí.

Hay una voz que suavemente
más que palabras, se desgrana
en un sonido transparente,
como susurros de campanas,
abriendo puertas y ventanas
de esta mansión donde crecí;
hay una voz que se desgrana
que sé muy bien no es para mí.

Hay unas manos que acarician
seguramente, otras manos,
hay unos brazos que terminan
seguramente, en otros brazos,
hay una boca que en sus trazos
dibujan besos que intuí;
hay un vivir en otro espacio
que sé muy bien no es para mí.

No te preocupes si una tarde
pienso en la luz de tu mirada
y una nostalgia imperdonable
me habla de ti y te reclama…
estas ideas que te llaman
son invisibles para ti;
para esta flor de porcelana
ya sé que no hay ni habrá un mañana,
ya sé que no eres para mí.